miércoles, 3 de julio de 2013

EL TOUR ES LARGO

21 etapas, 3360 km, muchas cosas por pasar... ¿por qué grandes aspirantes quieren recortar pocos segundos desgastando en la primera semana en etapas sin trascendencia, con todo lo que queda por delante? Esa es la pregunta que muchos nos formulamos.

Esta claro que favorece el espectáculo, pone en tensión al pelotón y a los grandes favoritos, pero es totalmente innecesario. Me refiero al ataque de Chris Froome a primeras de cambio en la 2a etapa donde venció Bakelants. El Tour es muy largo, sobretodo en las ultima semana y se deben minimizar fuerzas.

No es la primera vez que vemos hacer esto en un corredor. Por ejemplo podemos mencionar los múltiples ataques de Hesjedal en las primeras etapas del Giro de Italia de este año. Bien, recordemos la clasificación de Hesjedal en el Giro, no terminó. Este es el resultado al desgaste inútil de fuerzas para recortar pocos segundos.

Son muchos los que afirman que el Tour se debe correr con piernas y cabeza, ambas, especialmente la última. Quizá Froome se ha dejado llevar por las ansias de un joven por vestir de amarillo y estas ansias, a lo mejor, le privan de la victoria final en la 3a semana.

Ax 3 Domaines, Alpe d'Huez, Mont Ventoux, la contrarreloj de Embrun... realmente, ¿son necesarios estos ataques para los grandes aspirantes? Para mi no significan un golpe de autoridad, sino un indicio de nerviosismo, impaciencia y inseguridad, porque los grandes corredores saben que la alta montaña es la que pone a cada uno en su lugar y las piernas deben llegar frescas.

Chris Froome, en el Tour de Romandie.

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