Está claro que Contador no ha llegado en las condiciones óptimas para conseguir la victoria en el Tour de Francia. La sensación que da es la de ir sobrado de ambición y de ganas, pero falto de fuerza, de preparación. Es un querer y no poder para el madrileño. Además, Contador no ha demostrado ser inteligente, ya que no ha mordido dónde más daño podía hacer, en la alta montaña.
Alberto se ha encontrado con un Froome muy fuerte, pero eso no es una excusa suficiente para no atacar en la alta montaña. Son muchos los corredores que lo han intentado, Quintana, Rodriguez, Valverde... pero el máximo aspirante junto al británico a la victoria final, Contador, no lo ha probado. A pesar del desfallecimiento de hoy, Froome no sólo ha aguantado los ataques de los valientes como Nairo sino que también se ha atrevido a atacar vestido de amarillo, tal y como hizo el desprestigiado Armstrong en su época de dominio absoluto. Froome se ha mostrado muy cómodo porque el único rival que podía quitarle el Tour no lo ha puesto en dificultades dónde tenía que hacerlo.
Contador ha intentado desbancar a Froome en la media montaña y en las bajadas, decisiones que me han sorprendido de un corredor como Alberto, ya que los segundos que podía recortar con el inglés eran mínimos. Tanto desgaste innecesario lo ha pagado hoy, atacando en el descenso junto a Kreuziger, su gran aliado. Los dos han desgastado muchas fuerzas, que al final, en la última ascensión al mítico puerto del Alpe d'Huez lo han pagado de valiente. El checo ha perdido el podio en favor del colombiano del Movistar Team, Nairo Quintana, y el español ha perdido todas las opciones, si es que quedaba alguna, de vestir de amarillo en París, quedando más cerca de ceder el segundo puesto a Nairo que de inquietar a Froome.
No sólo Alberto se ha mostrado incompetente en este Tour de Francia, su equipo, el Saxo Tinkoff dirigido por Bjarne Riis, vencedor de la edición de 1997, no ha estado a la altura en los momentos más importantes. Una mala decisión de su director, hacer saltar del pelotón a Roche y Paulinho, dos de sus hombres más fuertes, en los primeros kilómetros para intentar enlazar con la fuga, ha desgastado a estos corredores, que no han podido arropar a su líder cuando más lo necesitaba.
Como conclusión, Alberto deberá cambiar su preparación de cara al próximo Tour de Francia para optar a la victoria final. No sé si son los kilómetros de menos o de más que lleva en sus piernas, las dietas o el hecho de no volver a comer filetes de Irún.
Contador, lejos del británico Froome.

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